CAVA
Luto en el mundo de la arquitectura de vanguardia internacional
Debían ser ya más de las cuatro de la madrugada del pasado viernes cuando el celosísimo e importante arquitecto internacional José María Cava
La entrada, de un dramatismo espectacular, se produjo con enorme brío, pero pésima fortuna por parte del arquitecto, al tropezar éste torpemente con los flecos de una rara alfombra javanesa, e ir a parar con su cráneo contra un complicado mueble chino lacado muy bonito, pero lamentablemente lleno de esquinas puñeteras.
El crujido que produjo el impacto de su cabeza contra el borde no auguraba nada bueno. Sonó mal. De he hecho sonó de forma tan alarmante, que, de haber habido allí en ese momento un sacerdote, no habría dudado un segundo en reconciliarlo con Dios Nuestro Señor, lo que desgraciadamente no fue el caso, porque aquella habitación… ¡ESTABA VACÍA!
No hace falta añadir que, a partir de ese momento, en términos estrictos, la habitación continuó vacía.
